sábado, 3 de diciembre de 2011

Lector o Actor


Tema: Imaginarios Sociales

Hipótesis - Idea: No todas las personas son iguales.

After Dark 
Haruki Murakami
Desde hace más de tres meses que no tomo un bus para llegar a casa cuando la hora marca más allá de las diez de la noche, debido a que la noche de un martes en el mes febrero de un Station Wagon bajaron dos sujetos armados y con una violenta gentileza me ofrecieron intercambiar mis cosas a cambio de nada, oferta que no pude rechazar. Desde entonces trato de llegar lo más temprano posible a casa y si es que se me hace tarde tomo un taxi aun con cierta desconfianza. De haberle contado esto a Murakami, él estaría escribiendo el cómo es un ladrón al paso, va en carro, nunca anda solo, sus vestimentas parecen elegidas al azar, zapatillas deportivas, la forma de llevar el arma enfundada en una casaca de material sintético, el oscuro reflejo de algún estupefaciente en los ojos de estos individuos, el color de sus uñas y un sinfín de características que no son más percepciones de un imaginario.

El concepto del imaginario social según Eduardo Colombo se basa en "lo imaginario" como producción de ilusiones, símbolos, quimeras, evasiones de la dura realidad de los hechos", es entonces que el imaginario social parte de la imagen de, este concepto es muy explícito en la novela de Haruki Murakami, After Dark, en donde hace gala de sus técnicas descriptivas en base a la información que se maneja sobre cierto tipo de estereotipo de persona cómo la intelectual rebelde, Mari, el músico extrovertido, Takahashi , el mafioso proxeneta, el trabajador solitario y apasionado por su carrera con los sistemas informáticos, etc. Todo este tipo de información que maneja Murakami también la manejamos nosotros.


En cada párrafo cuando Murakami empieza a describir las características del personaje que está entrando a escena, es como si estuviese uno caminando por la calle y fijándose en cada detalle que te genere una imagen de la persona que se aproxima para saber qué hacer cuando estés pasando al lado de ella. ¿Has cruzado alguna vez la calle solo para no pasar al lado de una persona que no conoces? Es muy difícil decir que nunca lo has hecho porque es un instinto de supervivencia el resguardar por tu bienestar, entonces porque decimos que “juzgar a una persona por su apariencia es malo” es tal vez porque no le damos el enfoque requerido o simplemente no estemos usando las palabras adecuadas.

Si hasta el momento solo tomamos las habilidades descriptivas de Murakami, es como si viviésemos en un mundo creado por él, en un centro comercial no puedes ir mal vestido porque pueden pensar que no vas a comprar. Aunque no compres nada, debes de vestirte respetando cierto orden para que no te consideren de mal gusto. Es insospechable que una persona de color cobrizo posea mayor poder adquisitivo que una de tez más claro, en caso contrario tan solo has podido haber sacado tus ingresos en base al comercio en mercados populares. Acaso no se ve esto en After Dark, acaso no nos genera imaginarios el cómo describe a las prostitutas que sin decir que lo eran ya uno se las imaginaba, a la hermanas opuestas, una con belleza física y la otra tan solo linda pero muy estudiosa, al músico desaliñado. Pero qué pasaría si es que todo ese trabajo descriptivo se destruye por ese toque humano de permitirse cambiar y romper los patrones.

Todos estos imaginarios reflejados por el autor, son siempre destruidos por Mari y su constante curiosidad, dejando de lado las etiquetas e incluso ignorando a lo mencionado Murakami “…Ante él todos perdemos nuestro nombre. Todos dejamos de tener un rostro. Todos nos convertimos en un signo. En un simple número”. (Haruki Murakami, After dark - Argentina: Tusquets, 2010. P. 120)

“Cuando una persona se observa a sí misma, o algo que está relacionado con ella, con mirada objetiva, o también desde el punto de vista contrario, y encuentra su vertiente cómica”. (Haruki Murakami, After dark - Argentina: Tusquets, 2010. P. 78). No hay otras palabras al respecto y en su obra lo demuestra, puede que no se encuentre mucho humor en After Dark pero sí se encuentran cantidades enormes de estereotipos y categorizaciones.

Regresando a la realidad, puede que mantenga este temor nocturno hacia los Station Wagon, de color blanco, que circulan de noche, con el cartel luminoso de Taxi. Pero no por eso pienso transformarme en una persona llena de miedos, la vida está hecha para actuar, tomar decisiones, retar al narrador y salir del perfil que él plantea. Los imaginarios sociales existen pero no prevalecen, los envases son de distintas formas, tamaños y colores pero no siempre llevan el mismo contenido. Murakami tiene un reto constante al igual que el resto, no todo se sabe con escribir a una persona, es necesario conocerla.


Fuentes:

MURAKAMI, HAruki
Affter Dark. ARgentina: Tusquets.

www.razonypalabra.org.mx
www.cepvi.com

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